Parece ser que todos hemos ganado, pero me pregunto
¿el qué? El orgullo de ser o pertenecer a un estado que está en la bancarrota, la
soberbia de gozar de una clase política que no juzga a aquellos que se han
adueñado del ahorro de miles de ciudadanos, el espejismo del “todo va bien”, la
ironía de las políticas sociales (sanidad, educación), la sorna con la que nos
miran desde otros lugares, la falacia de algunas libertades… y así podríamos
continuar toda la noche, pero se hace tarde y ahora parece que sólo nos queda
soñar con la “““roja””” (nos han anestesiado con un potente somnífero y a la
inmensa mayoría les cuesta despertar; ¿cuánto cobraran estos “nuevos héroes”?,
¿no se nos pide a todos que nos apretemos el cinturón y a ellos por qué no?,
¿no piensan entregar la "bolsa" a causas benéficas o sociales?). ¡Sigamos
soñando, será mejor! puesto que parece ser que evadirnos momentáneamente de la realidad nos ayuda a enfrentarnos a la cruda evidencia diaria.
Fotografía: rtve.es


