Deseo compartir contigo, amigo lector, pensamientos, artículos, cuentos... que esbocen una sonrisa, puesto que la ironía será una de nuestras mejores aliadas, sin olvidar la reflexión necesaria para abordar temas de interés.
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diumenge, 26 d’agost del 2012

Playa


La locura colectiva se había desatado. Era uno de los primeros días de agosto y todo el mundo, absolutamente todo el mundo, había optado por acercarse a aquella playa. El sol había hecho acto de presencia y no era cuestión de desaprovechar sus rayos. Así una marabunta de vehículos se disponía a lo largo de 5 kilómetros de carretera, invadiendo la calzada y obstaculizando la circulación. No había piedad, era necesario encontrar un lugar donde aparcar el coche. La odisea vendría después, intentar pisar la arena. Trascurrida media hora de caravana, sin previsiones de avanzar y con un calor sofocante, optamos por volvernos a casa y dejar la playa para un día menos soleado.

Fotografía: fondo personal

diumenge, 5 d’agost del 2012

Medalles


Havia aconseguit el somni de ser-hi present en aquell esdeveniment, això era suficient per a la immensa majoria de participants i, per descomptat, per a ell. De fet les seves marques no es corresponien amb la seva batalla personal i seria recordat a nivell mundial com el nedador que va arribar a fulminar una marca, la d’arribar més tard que ningú. Aquest fet el va catapultar a la fama mundial, perquè existeix una debilitat per aquells éssers més fràgils i Moussambani en va ser un dels més reconeguts. Hi ha una justícia poètica que ha premiat aquell esforç, aquella lluita contracorrent i que ha batejat a tots els participants olímpics, amb situacions similars, amb el sobrenom de moussambanis. Finalment serà certa la màxima que diu: el més important no és guanyar sinó participar! del baró de Coubertin.


Imatge: juegosolimplicoslondres2102.org

diumenge, 29 de juliol del 2012

Creciente



Una lista interminable de vocablos se arrastraba desde mi cerebro, madurando por el camino, hasta salir por mi boca, totalmente acompasada, inundando como la pleamar el recuerdo de aquella noche excepcional. Fue como un torrente, como una tormenta de verano que descargó sobre mi cuerpo, dejándome completamente mojada. La lascivia me recorrió literalmente, manteniéndome en tensión, como si la luz de los rayos de la tormenta accediera a lo más recóndito de mi ser. Todos los elementos de la naturaleza se confabularon para recrear una noche mágica. Así el relámpago penetró la tierra, el río inundó la gruta, las ramas de los árboles acariciaron las nubes y toda yo quedé impregnada de aquel aroma, de aquella esencia que desprendía su cuerpo.


rayo1

Fuente imagen: noticias.eltiempo.tv

dimecres, 18 de juliol del 2012

Paseos por la ciudad



El lugar era sorprendente, no me extrañaba que todos aquellos extranjeros visitaran un espacio tan emblemático de Barcelona. Gaudí había conseguido, una vez más, captar y envolver a propios y ajenos ante la calidez  de aquellos ambientes inundados por la luz en un día magnífico de verano. Allí estamos de nuevo, un año más descubriendo los entresijos de la ciudad. Éramos cuatro, como los puntos cardinales, como los cuatro elementos, tan diferentes, cada uno con sus peculiaridades, con sus perspectivas de la vida, con sus análisis de la existencia, pero algo nos unía, el interés por conocer, por descubrir y por compartir unos instantes de nuestra "monotonía", de una forma distendida. Junto a aquellos seres humanos con los que compartía algo más que trabajo (…) nos encontrábamos otra vez en un paraje de ensueño, absorbiendo todo el hálito que le imprimió su arquitecto. De nuevo las columnas, de nuevo una vista de la ciudad sorprendente, de nuevo utopías y realidades fascinando el intelecto de miles de almas, entre las que se contaban las nuestras. Después de tanto alimento intelectual debíamos alimentar también nuestro paladar y lo conseguimos en otro emplazamiento donde nuestras miradas reposaban sobre un mar en calma, de un azul intenso y rotundo, completando así una jornada para recordar.





Fotografía: fondo personal

diumenge, 15 de juliol del 2012

Domingo


Era domingo y después de una dura semana de trabajo, me merecía el descanso. Así que tumbada en el sofá, mi máxima preocupación era cambiar de canal, con el mando a distancia, para localizar algún programa de mi agrado. Después de repasar los 50 canales existentes, algo muy diferente a mi infancia, cuando con la primera y la segunda o UHF teníamos más que suficiente, decidí que nada me satisfacía. Así empezó mi vagabundear por la casa. Aburrida y sin saber qué hacer, decidí hacerme unas tostadas, para seguir, después de 10 minutos, con unas patatitas fritas, un trozo de salchichón, una pieza de fruta, un bombón… y porque decidí enfrascarme en la lectura de un buen libro, porque sino todavía estaría buscando algo que llevarme a la boca. Menos mal que ocupé mi cerebro en otros quehaceres que no me permitían más que alimentar mi intelecto.


dissabte, 5 de maig del 2012

Ronquidos


Aquella noche todo el vecindario estaba en la calle con diversas teorías, a cada cual más extravagante, sobre los pavorosos sonidos que inundaban, con una música insólita, todos los rincones. Había opciones trágicas que anunciaban el fin del mundo, otras hablaban de invasiones extraterrestres, pasando por aquellas que proclamaban que se trataba de una jauría de animales salvajes, hasta llegar a las más humorísticas que referían el asedio de “caminantes”. Pero yo sabía la verdad, de hecho estaba acostumbrada, lo que no lograba entender era cómo nadie se había percatado hasta ese momento (Ah! era verano y dormíamos con las ventanas abiertas).

                       

dimarts, 1 de maig del 2012

Para ti



Cuando llegamos, ilusionados, con el nuevo coche a casa, no se me ocurrió otra cosa que “estrenarlo”. Ella se llevó las manos a la cabeza y me hizo ver la incomodidad de mi idea. Cualquier lugar era mejor que el nuevo vehículo, a pesar de su amplitud. Han pasado algunos años y después de leer el texto que una amiga colgó en su blog, las evocaciones del pasado y mi imaginación se han lanzado a volar de forma desbocada, y en estos momentos mi fantasía sexual pasa por tirar hacia atrás los asientos del coche, acariciarla y, si el cambio de marchas y el freno nos lo permiten, retozar y devorarnos mutuamente. Lo que no sé es si estos quilitos que parece que se acumulan en los lugares más extraños y estos años de más (no demasiados) me permitirán deleitarme; pero de lo que sí estoy seguro es que estos pequeños hándicaps no me van a hacer cejar en mi empeño.

Sexo en el coche

diumenge, 29 d’abril del 2012

En el cotxe


Tenia pressa, ja arribava tard a la presentació del meu blog. Familiars, amics i alguns desconeguts (pocs) esperaven en aquell espai de la biblioteca. Finalment no havia més de 25 assistents. Vaig fer una presentació personal, per continuar amb la lectura d’alguns relats. Els últims els més aplaudits, naturalment aquells amb un to sensual.

La meva parella també va anar i quan va sentir aquelles paraules càlides no va poder deixar passar l’oportunitat i em va portar de retorn a casa amb unes idees fixes. Sense dir res, va arrabassar-me la roba, sense sortir del cotxe, i allà mateix al garatge, vam passejar per les tòrrides vores del sexe.


diumenge, 15 d’abril del 2012

Caminantes

¿Y por qué no vamos mañana a caminar un rato? sugirió Lucía, y tres valientes nos apuntamos, como los cuatro Mosqueteros, como los cuatro jinetes del Apocalipsis, y sin dudar quedamos a las ocho de la mañana. La intención, hacer un recorrido corto y a las nueve, aproximadamente, estar de vuelta en casa. La idea ir cogiendo algo de tono muscular. Ellas tres con una cierta costumbre, yo ni al lavabo voy andando. Iniciamos el recorrido con ganas, con una charla amena y divertida, cuando vino la primera encrucijada equivocamos el sendero y después de media hora sin ver salida alguna volvimos sobre nuestros pasos, todavía con ánimos. En la segunda bifurcación optamos por continuar por el camino más cómodo y más ancho y nos encontramos dando la vuelta al pueblo. Varios kilómetros sin parar, puesto que la previsión era de una hora y no llevábamos ni algo frugal que echarnos a la boca. Tres horas después todavía estábamos en danza, a un ritmo más pausado, puesto que yo me había convertido en un lastre, ¡y todavía marcaban 5 kilómetros para llegar a una de las calles de nuestro municipio! Sentada en un tocón del camino, sin posibilidad de mover ninguna articulación y con la lengua fuera, me había quedado. Pepa llamó a su marido que amablemente vino a recogernos. Un día aciago, al menos para mí. Ellas insisten que el próximo domingo será más suave y tranquilo, pero yo tengo los pies que no sé si son míos o los he dejado en préstamo para una maratón. Ampollas y demás desastres que no es necesario detallar cubren mis dedos. Ahora tan sólo me queda darme una ducha y estirarme en la cama. Mañana veremos en qué estado me levanto, de momento ni moverme, no vaya a ser que me rompa.
Saludos a los caminantes.
Fuente fotografía: El caminante sobre  el mar de niebla  de Friedrich

dilluns, 19 de març del 2012

La Pepa

Doscientos años, ¡ahí es nada!, doscientos años de mi promulgación, y la verdad yo me veo igualita que al principio. Ha llovido mucho desde entonces, pero parece que fuera ayer cuando en Cádiz, mientras que los gabachos dominaban toda la Península, unos cuantos decidieron formular una Constitución, la primera, que llevaría el signo de los nuevos tiempos, aunque ahogada posteriormente por un siglo convulso donde nadie parece saber qué debe hacer con este país y sus nacionalidades, que empiezan a adquirir preponderancia y a hacerse evidentes. Pero no hablemos tanto de historia, y sí de mí, que para eso cumplo años. Lo cierto es que en aquellos momentos de euforia, que duraron poco, todo hay que decirlo, corría por los pueblos y ciudades el nombre que me puso un avispado personaje. Nadie se libra de los motes en este país, ni siquiera la Constitución, así que fui llamada la Pepa porque vi la luz por primera vez el día de San José. Ciertamente que no me disgusta, de hecho sé que en ocasiones complicadas, más de uno gritó ¡Viva la Pepa!, un nuevo eslogan (ya veis que evoluciono con los tiempos)  para aquéllos que creían en el articulado que me confería entidad. En fin, no quiero extenderme mucho más, ¡YO SOY ESA!, como diría una cantante muy cuestionada (lo dicho, estoy o no a la última).
 

diumenge, 20 de novembre del 2011

Ara fa vint anys

13 anys dins i 20 anys fora. Aquest és el balanç objectiu de la meva relació amb la primera empresa on vaig treballar. 13 anys que van coincidir amb situacions personals molt i molt importants i que m’han marcat; vaig estudiar una carrera, em vaig casar i vaig tenir el meu primer fill. Realment grans fites a la vida d’un ésser humà. Referent a la feina, doncs com a tot arreu, bones experiències i no tan bones, però de tot podem aprendre i treure el millor profit. De fet avui recordo aquella època velada per la pàtina del temps, i per aquest motiu l’altre dia quan vam coincidir una trentena de persones que havíem treballat juntes, tenia la impressió que la meitat m’eren desconegudes, sí de tant en tant ens veiem pel carrer, sí ens saludem i ens fem preguntes trivials, però ara som desconeguts, hem triat camins diferents i ja no formen part de les vivències dels altres, encara que en aquells moments vam tenir una certa rellevància, avui només ens uneix la nostàlgia. Ens hem trobat un parell de vegades després de 20 anys i la primera ocasió va ser intensa, vols, d’alguna manera, encabir aquell període en unes hores, vols saber què va passar amb tal o qual persona que no ha vingut, vols reconèixer els companys perduts, però les coses ja no són iguals i no podem retrocedir (tampoc voldria), encara que, de tant en tant, faci una certa il·lusió retornar.



diumenge, 13 de novembre del 2011

Giovanni i jo

Em vaig sorprendre a mi mateixa observant atentament aquell rostre de la televisió i descobrint que el senyor Giovanni Rana existia, que no era un producte mediàtic, que l’home es dedicava realment a la creació de “pasta fresca” i que la seva empresa, en un bon començament de caire familiar, s’havia convertir en un fenomen internacional. Aquell personatge no era de ficció, i a mi què m’importava? com era possible perdre un temps preuat de la meva vida veient al tal Rana explicant el creixement de la seva empresa? Però allí estava, abstreta, absorbint tota la informació que sobre aquell individu emetia la denominada “caixa tonta”. M’era impossible deixar la comoditat del meu seient, total per aixecar-me i començar a fer les feines, sempre menyspreades, de la casa, preferia veure les evolucions de Giovanni (ja tenim una certa confiança!) i les explicacions que donava sobre com s’havia de treballar la pasta.
No recordo res més, tot queda com difús en la memòria, però sé que aquell dia una part de la meva vida es va escórrer entre l’ebullició dels raviolis de Giovanni.                                                     
Font fotografia: Stefania Ferri

diumenge, 2 d’octubre del 2011

Memòria

Amagada en les profunditats del meu cervell, de vegades intenta fugir, escapar-se sense dir res, enganxar-se d’un filferro i fer triples salts mortals, xuclar les aigües salades del mar, olorar la flaire de flors inexistents ja... però sap reconèixer el seu captiveri i intenta, des de la presó en la que està arraconada, enviar fletxes directes als meus llavis que sense adonar-se’n posen en marxa la maquinària dels records.
En canvi en altres ocasions és el meu conscient qui demana una ajuda peremptòria, és urgent que ella surti del seu cau, del seu amagatall, llavors la crido imperiosa, li demano que faci un esforç important, però és aleshores quan es rebel·la i no vol atendre les meves súpliques, és en aquests moments quan em recrimina el seva esclavitud.



Quadre: La memòria de René Magritte, 1903

diumenge, 11 de setembre del 2011

11 de Setembre

Encara recordo, com velat per les boires del passat, aquell dia, Festa Nacional d’un país petit.
Sóc originari d’aquell indret del vell continent, però durant aquella significativa jornada em trobava al bell mig de la megalòpolis, d’aquella que era per a molts el símbol del capitalisme.
La pols va esquarterar el temps, va inundar una ciutat que s’havia perdut en la nit més fosca, com el vaixell que no troba el far i va directe a estavellar-se contra les roques del penya-segat. S’havia convertit en un imperi en runes.
Conspiracions, vaticinis delirants, recerca de l’imaginari col·lectiu..., tot inútil. La melancòlica melodia no parava de sonar en aquell gran teatre de titelles que va enfonsar-se sota una capa de gebre, ocultant la tomba de milers de persones.
Ara l’aniversari del desastre ha engolit la nostra Diada, deixant-la sota una sagnant aurora.