Deseo compartir contigo, amigo lector, pensamientos, artículos, cuentos... que esbocen una sonrisa, puesto que la ironía será una de nuestras mejores aliadas, sin olvidar la reflexión necesaria para abordar temas de interés.
Navegarem junts per camins on la sincronia i la complicitat juguin al nostre favor.
Acompanya'm

diumenge, 22 d’abril del 2012

La carrera del difunto



Por la autopista, a toda velocidad, adelantando todos los vehículos que le impedían avanzar en su carrera impetuosa hacia la sepultura, iba el coche fúnebre. Qué debía pensar el finado, si total ya estaba muerto, tanta prisa ¿para qué?


fuente fotografía: Marca de coche.com

diumenge, 15 d’abril del 2012

Caminantes

¿Y por qué no vamos mañana a caminar un rato? sugirió Lucía, y tres valientes nos apuntamos, como los cuatro Mosqueteros, como los cuatro jinetes del Apocalipsis, y sin dudar quedamos a las ocho de la mañana. La intención, hacer un recorrido corto y a las nueve, aproximadamente, estar de vuelta en casa. La idea ir cogiendo algo de tono muscular. Ellas tres con una cierta costumbre, yo ni al lavabo voy andando. Iniciamos el recorrido con ganas, con una charla amena y divertida, cuando vino la primera encrucijada equivocamos el sendero y después de media hora sin ver salida alguna volvimos sobre nuestros pasos, todavía con ánimos. En la segunda bifurcación optamos por continuar por el camino más cómodo y más ancho y nos encontramos dando la vuelta al pueblo. Varios kilómetros sin parar, puesto que la previsión era de una hora y no llevábamos ni algo frugal que echarnos a la boca. Tres horas después todavía estábamos en danza, a un ritmo más pausado, puesto que yo me había convertido en un lastre, ¡y todavía marcaban 5 kilómetros para llegar a una de las calles de nuestro municipio! Sentada en un tocón del camino, sin posibilidad de mover ninguna articulación y con la lengua fuera, me había quedado. Pepa llamó a su marido que amablemente vino a recogernos. Un día aciago, al menos para mí. Ellas insisten que el próximo domingo será más suave y tranquilo, pero yo tengo los pies que no sé si son míos o los he dejado en préstamo para una maratón. Ampollas y demás desastres que no es necesario detallar cubren mis dedos. Ahora tan sólo me queda darme una ducha y estirarme en la cama. Mañana veremos en qué estado me levanto, de momento ni moverme, no vaya a ser que me rompa.
Saludos a los caminantes.
Fuente fotografía: El caminante sobre  el mar de niebla  de Friedrich

dissabte, 14 d’abril del 2012

Paraules


Paraules incertes, invisibles, sense coherència. Paraules amb seny, amb nostàlgia, que es converteixen en pensaments. Paraules que no volen dir res o que volen dir-ho tot. Paraules, simplement paraules.

Fotografia: fons personal

dilluns, 9 d’abril del 2012

Dudas

Y entre la riada de personas encendidas por la fe me encontraba yo, intentando averiguar qué significaba para mí aquel rito sagrado para muchos y supersticioso para otros.


Fuente fotografía: archivo personal

Semana Santa

Las creencias suben y bajan el Monte del Calvario, en busca de la esperanza, convirtiéndose, en ocasiones, en más dolor.


Los sueños rotos, traicionada la fe, las preguntas se hacen evidentes, ¿por qué no me escuchaste a mí?, ¿por qué no atendiste mis súplicas? Las creencias bajan la cuesta de la esperanza.















El sufrimiento es el único que parece sobrevivir hasta que llega el milagro porque los ruegos has sido acogidos. Las creencias suben la cuesta de la esperanza.


Fuente fotografías: archivo personal

diumenge, 8 d’abril del 2012

Amigo ¿dónde estás?


¿Dónde estás corazón?
¿Dónde tus comentarios y pensamientos?
Necesito tus sueños junto a los míos,
Necesito tu sincronía virtual.
¿Dónde estás corazón?


Fuente fotografía: Blog Infinitoyparasiempre

Aguaceros



Semana Santa cordobesa. Un lluvioso mes de abril nos esperaba en la cuna de la cultura árabe en la península. Lluvia ansiada durante todo el año, lluvia beneficiosa para los campos, lluvia generadora de vida. Lluvia, ese fenómeno atmosférico que había conseguido destruir los anhelos de un pueblo. Aquella agua deseada otrora se convertía así en un enemigo destructor, azote que había decidido enviar un dios ajeno para empequeñecer al de los cristianos. Un pueblo que junto a sus tradiciones se encerraba en la desilusión más profunda arropado, únicamente, por su gastronomía.


Fuente fotografía: El Imparcial - religión